¿Repetir el 2016? Por: Oswaldo Villaseñor

TRANSICION

¿Repetir el 2016?

Oswaldo Villaseñor

¿Se encamina el Gobernador a tener una sucesión casera o controlada en el 2021 donde todos los candidatos tengan un hilo conductor hacía el Tercer Piso de Palacio Gobierno?

Hasta ahorita todo parece indicar que la jugada le puede salir.

Esa tentación de los gobernantes en turno, de ya no apostar todos los huevos en una sola canasta, sino depositar la garantía de sus intereses y sobre todo depositar su futuro como ex gobernador en varias canastas con su nombre y firma aunque la marca sea diferente, la han tenido varios ya en sexenios pasados.

El más claro ejemplo, fue el caso de Mario López Valdez. Ejerció un control total sobre todos los partidos políticos y sobre quienes pudieran en aquel entonces ser sus candidatos.

Pero donde más se notó fue en el PRI. En muchas ocasiones comentamos que el candidato sería electo por el Presidente Peña, pero sacaría la carta de una baraja de supremos aspirantes que ya tenía dueño. Los 10 aspirantes depositaron su posibilidad de ser, en estar bien con el gobernador y esa fue a la postre su vulnerabilidad y la perdición de todos.

El presidente es el presidente y el poder no se comparte, y Peña con su decisión final mandó el mensaje de que no quiso un gobernador que atendiera primero a Malova que a él y buscó a uno que no le debiera nada al entonces mandatario local. Así surgió el proyecto de Quirino Ordaz.

La historia es ya conocida. Jugó solo en la arena política del 2016. El resto de los candidatos fueron solo decoración. A todos los amarraron.

¿Y cómo pinta el escenario previo para el 2021?

Digamos que al gobernador Quirino Ordaz la pandemia le cayó como anillo dedo en su intención de agarrar los hilos de su propia sucesión.

El tiempo no se detiene y en pleno tiempo del coronavirus, la sucesión camina, sigue su curso y los supremos aspirantes se siguen poniendo en el tablero, sobre todo aquellos con ligas en el Tercer Piso de Palacio de Gobierno.

Pero vayamos por partes.

1.-Desde que inició la pandemia, en apariencia se frenó la acelerada carrera sucesoria que ya se vivía en Sinaloa. Los supremos aspirantes tuvieron que modificar su estrategia planteada y puesta en marcha. Ahora todo es un juego diseñado para operarse a través de redes sociales. El trabajo de tierra está lento, pero no detenido, eso también queda claro.

2.-En medio de esta pandemia, la primera pregunta obligada a contestar es la siguiente. ¿Por dónde jugará el gobernador? La percepción es realidad dice una máxima del marketing.

3.-Empresarios, ex dirigentes Estatales del PRI y muchos otros actores se han atrevido a preguntarse de frente si ya entregó Sinaloa y si su apuesta es por Morena y por Rubén Rocha Moya. El Gobernador les ha reiterado que jugará por el PRI, pero hasta ahorita nadie le ha creído, o cuando menos eso dicen.

4.-Lo cierto es que la definición de por dónde juegue el Gobernador estará sellada por la garantía de sus propios intereses actuales y futuros. En esa lógica, hay que buscar el nombre o los nombres de quienes pueden ser sus cartas en un posible juego de sucesión casera y controlada.

5.-¿Quién garantiza los intereses del Gobernador? En esta polla van los intereses de Jesús Vizcarra y Jesús Aguilar, los otros dos generales del grupo de poder que gobierna Sinaloa en la actualidad.

Empecemos a buscar la respuesta.

6.-Si se busca en Morena ante la posibilidad o juego de que el Gobernador no meta ni las manos en una decisión presidencial, ahí habría que hacerse la pregunta con los siguientes personajes.

¿Tatiana Clouhtier? Ya está en el juego por Nuevo León y desde luego es la que más le provocaría urticaria. Descartada.

¿Imelda Castro? Muy lejos de las actuales complicidades del poder estatal. Eso sí, se puede negociar.

¿Graciela Domínguez? Ve y oye por los ojos y oídos del Senador Rubén Rocha y no es confiable para el gobernador. Un hilo lo jala el Senador y el otro Feliciano Castro. A ese ritmo se mueve.

¿Luis Guillermo Benítez? Entran y salen, o sea se acercan y se alejan pero hasta el momento no ha sido ni manipulable ni confiable.

¿Jesús Estrada Ferreiro? Compadre de Jesús Vizcarra y de otros más, pero solo se le apoyaría si lo mandan a perder.

¿Rubén Rocha? Indudablemente, el Senador es la carta más cercana de Morena a Quirino Ordaz, a Jesús Vizcarra y a Jesús Aguilar Padilla y de otros más. Con Rubén Rocha todos los intereses, nacionales y locales, de grupos de poder en la actualidad pudieran alinearse. Todos. Ninguno le pondría objeción. ¿De dónde sale el dinero para su precampaña?.

7.-Entonces no es raro que empresarios, ex dirigentes estatales del PRI, le hayan preguntado en su cara al Gobernador si efectivamente ya entregó Sinaloa a Morena. Lo que se ve, aquí sí se preguntó.

8.-Ah, pero el gobernador a todos les ha respondido que jugará por el PRI. Busquemos en este partido entonces y contestemos la misma pregunta. ¿Quién garantiza los intereses actuales y futuros –que serán los más importantes para el gobernador y los integrantes de su grupo de poder?.

Empecemos por jerarquías políticas.

¿El Senador Mario Zamora? Evidentemente no. Hasta su nombre estaba prohibido nombrarse en el Tercer Piso de Palacio de Gobierno.

Lo mastica pero no lo traga y no confía plenamente en él.

9.-De los diputados federales, Alfredo Villegas es bien visto por el gobernador y por muchos, pero Alfredo es Alfredo y es especialista en dar atole con el dedo. Eso lo saben. No les garantizaría, más que en un escenario que no les quede de otra.

¿Erika Sánchez? El gobernador la aprecia y la ve bien. La pregunta es la siguiente. ¿Y le alcanza para ganar o sería sacrificable?

10.-De los secretarios de Estado nadie de los suyos le creció. De imponer a alguno sería mandarlo a perder con el claro objetivo de beneficiar al bueno.

Del gabinete quien se escapa es Sergio Torres, actual Secretario de Pesca, quien es el único que se mueve con sus tiempos, estrategias y quien no ha estado sujeto a los tiempos que le imponen.

11.-De los diputados locales, quien ha tenido un destacado trabajo, movilidad política, exposición política y mediática es Sergio Jacobo. El diputado local es gente confiable para el gobernador y lo vería con buenos ojos. La pregunta es la misma. ¿Ya está listo Sergio Jacobo para ir por la grande?

12.-Del PRI. ¿Jesús Valdés? Sin lugar a dudas en el escenario actual es la carta más firme para el gobernador y el resto de los integrantes del grupo y grupos de poder que mandan en Sinaloa. Jesús Valdés es de corazón compartido y es institucional. No se pelea con nadie.

13.- Del PAN. ¿Ni Heriberto Félix ni Juan Pablo Castañón van en la línea de interés de quienes mandan en Sinaloa ni del gobernador. Si no traen bules, ninguno le entrará.

¿Adolfo Rojo? Hay buena relación y ya está inmerso en el equipo del gobernador y es la carta que más se expone para ser candidato del PAN a la gubernatura.

14.- ¿PAS? No hay más. Héctor Melesio Cuen sigue siendo la carta más fuerte, aunque ya se evalúa la posibilidad de que el relevo puede ser el actual rector de la UAS, Juan Eulogio Guerra Liera. Ambos son negociadores expertos.

15.-¿RSP? Gerardo Vargas Landeros luce cercano y aliado al gobernador pero no al resto de los personajes de su grupo. No es confiable, pero si necesario. ¿Para qué?

16.-Desde luego estos personajes encajan y son los que se promueven como punteros en las encuestas que ya se difunden para ir construyendo escenarios. Rubén Rocha por Morena, Jesús Valdez por el PRI, Adolfo Rojo por el PAN, Héctor Melesio Cuen por el PAS y Gerardo Vargas por RSP. ¿Si está jugada cuaja, apoco no sería una elección casera y controlada?.

17.-Desde luego el juego del gobernador no será el único y en su momento será interesante analizar los otros escenarios que seguramente se presentarán.

Habrá que estar pendientes.

PASO A PASITOS.-¿Y los otros escenarios cuáles son?.

1.-Que el gobernador le dé el beso de judas -como ocurrió en el 2016- a todos los que actualmente están cerca de él y ninguno sea. El presidente es el presidente y López Obrador ha dado muestras de que no le gusta compartir el poder.

2.-Al seno de los grandes intereses nacionales de los partidos y sus jerarcas, la posibilidad de construir una gran alianza gestada desde México para enfrentar a Morena, puede pasar por encima de los intereses de los gobernadores si estos no van alineados a los de su propio partido.

3.-La rebelión de los que quieren y no encajan en el proyecto local y que no quieren una entrega del poder de Sinaloa a Morena.

4.-La posibilidad de una alianza gestada desde lo local y donde se postule a un candidato ciudadano o hibrido como le llaman ahora y de ahí, solo hay tres nombres que luego pondremos a su consideración y que pueden ganar.

5.-Grupos alternos de poder fáctico o con gran influencia política en Sinaloa le jueguen la contra al gobernador.

Cada uno de estos escenarios –pueden surgir más- generará sus propias coyunturas y circunstancias. A esperarlas. El tiempo sigue su marcha y no se detiene ni con él coronavirus. El 2021 está más cerca de lo que parece.

OTRO PASITO. ¿Quién tendrá la razón? Efrén Encinas quien pronosticó que lo peor para Sinaloa y Culiacán en materia de la pandemia estaba por llegar o Hugo López Gatell quien dijo que aquí ya se superó la curva o pico de máximo contagios.

La realidad le da la razón a Efrén Encinas. Del viernes a domingo, se han tenido 80, 81 y 82 nuevos contagios. Máximos históricos.