
El agente de Tránsito, de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Manuel de Jesús Armentia Fernández, una vez más llevó a cabo su labor altruista, la cual la combina con su trabajo, en su tiempo libre, dedicado a hacer feliz a niños y niñas.

Ayer, festejó a 150 pequeños en el ejido Cachoana, Ahome. Él abrió su corazón para llevar alegría a los que menos tienen. Contrató un inflable para ellos, a la vez que les entregaba la tradicional rosca, dulces, nachos, refrescos, juguetes, y piñatas, apoyado siempre por su familia; esposa y primas.








