
Más de un centenar de representantes de los sectores productivos, académico, pesquero, agrícola y social respaldan un pronunciamiento en favor del diálogo, el desarrollo sostenible y la soberanía alimentaria.
Empresarios, investigadores, productores agrícolas, organizaciones pesqueras, líderes sindicales y representantes de diversos sectores de Sinaloa hicieron un llamado público a privilegiar el diálogo, el respeto a la ley y la construcción de acuerdos en torno al proyecto de la planta de amoniaco de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo, al considerar que el futuro de la Bahía de Ohuira debe definirse con base en evidencia técnica, participación social y una visión de desarrollo sostenible.
A través del pronunciamiento “Un futuro compartido para Topolobampo y la Bahía de Ohuira”, las personas firmantes señalaron que el debate sobre este proyecto debe reconocer tanto las preocupaciones legítimas relacionadas con el medio ambiente, la salud y la conservación del ecosistema, como las oportunidades de desarrollo económico, generación de empleo y fortalecimiento de la seguridad alimentaria que representa la inversión.
El documento destaca que el proyecto cuenta con un proceso regulatorio iniciado hace más de una década y que ha sido revisado por las autoridades ambientales federales en distintas etapas. Asimismo, recuerda que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales informó que la autorización ambiental fue emitida en 2014 y revisada nuevamente en 2022, además de señalar que, durante la consulta realizada en 15 comunidades de la región, 11 manifestaron su respaldo al proyecto.
Los firmantes también subrayan que México enfrenta el reto de fortalecer su soberanía alimentaria mediante una mayor producción nacional de insumos estratégicos como el amoniaco, indispensable para la fabricación de fertilizantes utilizados por el campo mexicano. En ese sentido, sostienen que una planta de estas características contribuiría a disminuir la dependencia de importaciones, mejorar la disponibilidad de fertilizantes y ofrecer mayor certidumbre a los productores agrícolas.
El pronunciamiento enfatiza que Topolobampo requiere inversiones que impulsen el empleo, la capacitación y el desarrollo económico regional, siempre bajo los más altos estándares ambientales, sociales y de seguridad, además de una supervisión permanente por parte de las autoridades competentes.
Los promoventes sostienen que el crecimiento económico y la protección del medio ambiente no son objetivos incompatibles cuando los proyectos cumplen con la legislación vigente, operan con transparencia y mantienen mecanismos efectivos de participación ciudadana e información verificable.
Finalmente, hicieron un llamado a sustituir la confrontación por el diálogo y a construir soluciones mediante el entendimiento entre autoridades, comunidades, organizaciones civiles, sector productivo y medios de comunicación, con el objetivo de alcanzar un desarrollo que beneficie tanto a las familias de la región como al patrimonio natural de la Bahía de Ohuira.
El documento fue suscrito por representantes del Consejo Sinaloense de Empresarios, investigadores de instituciones académicas, organismos empresariales como COPARMEX, CANACINTRA, CANACO y CODESIN, organizaciones de productores agrícolas y pesqueros, sindicatos, empresarios y ciudadanos de distintas regiones de Sinaloa.







