
Hoy no quiero hablar solamente de un resultado. Quiero hablar de todo lo que hicimos para alcanzarlo y, sobre todo, de las mujeres y los hombres que hicieron posible llegar hasta aquí.
Obtuvimos un sólido segundo lugar. Detrás de ese resultado hay esfuerzo, lealtad, convicción y el corazón de cada una y cada uno de ustedes. No fue casualidad: fue trabajo.
Fueron días largos: reuniones, llamadas, recorridos, encuentros con la gente… cada minuto dedicado a una causa que compartimos: recuperar la paz, la certeza y el rumbo que Sinaloa necesita.
Y hoy podemos decirlo con orgullo: el Trébol volvió a demostrar de qué está hecho.
El Trébol no es solamente un grupo político. Es una historia construida durante años, con trabajo, afectos, lealtades y convicciones compartidas. Es la unión de mujeres y hombres que han aprendido a mantenerse firmes, especialmente cuando el camino se vuelve difícil.
Este resultado demuestra que el Trébol está vivo, unido y fuerte; que tiene raíces profundas, y que su fuerza reside en cada comunidad, en cada persona que decidió participar y en cada integrante que no abandonó sus principios.
Este segundo lugar no pertenece a una sola persona: es fruto del trabajo de todo un equipo. De quienes caminaron, tocaron puertas, escucharon a la ciudadanía, defendieron este proyecto y demostraron que somos una fuerza política real, a la que nadie puede ignorar.
Por eso, el reconocimiento es para todas y todos.
Gracias por la entrega. Gracias por la valentía. Gracias por la dignidad y, sobre todo, gracias por la lealtad demostrada tanto en los momentos buenos como en los difíciles.
Pero este resultado tampoco debe interpretarse como un punto final. Al contrario: es un verdadero punto de partida.
La política cambia, las circunstancias cambian y los escenarios también. Lo que permanece es la capacidad de nuestra organización para mantenerse unida, aprender de cada experiencia y seguir trabajando con cercanía absoluta a la gente.
Ahora corresponde conservar con esmero lo construido, fortalecer nuestra unidad y mantener las puertas abiertas para quienes deseen sumarse a una causa que tiene como prioridad a Sinaloa y a sus familias.
Nadie debe bajar los brazos.
Todavía hay camino por recorrer, mucho por aprender y, sobre todo, grandes metas por cumplir. La unidad será nuestra mayor fortaleza; la cercanía con el pueblo, nuestra razón principal para seguir avanzando.
Cuando el Trébol permanece unido, ninguna adversidad puede arrancar sus raíces.
✅ El Trébol está vivo.
✅ El Trébol está unido.
✅ El Trébol está fuerte.
Y aquí seguimos, firmes, junto al pueblo y por la Paz de Sinaloa.
De todo corazón: gracias.
Este logro es propiedad de todas y todos ustedes.
Atentamente: Gerardo Vargas Landeros







