
Un informe del Buró de Prisiones de Estados Unidos (BOP), señaló que Joaquín “El Chapo” Guzmán, habría logrado mantener comunicación con el exterior, pese a encontrarse recluido en una de las cárceles con mayores medidas de seguridad en el mundo.
De acuerdo con la información, el exlíder del Cártel de Sinaloa, habría enviado mensajes durante el último año utilizando a sus propios abogados y a “intermediarios no identificados”, lo que le permitió transmitir información más allá de su defensa legal.
Los reportes indican que estos mensajes fueron enviados desde la prisión de máxima seguridad ADX Florence, ubicada en Colorado, e incluían presuntas instrucciones relacionadas con actividades ilícitas como tráfico de drogas, lavado de dinero, amenazas a informantes y operaciones logísticas del grupo criminal.
Las autoridades estadounidenses detectaron que, pese a las estrictas restricciones, el interno logró sortear los controles mediante el uso de comunicación indirecta.
Entre los posibles destinatarios de estos mensajes se encontrarían sus hijos, entre ellos Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López, quienes enfrentan cargos en Estados Unidos, así como Iván Archivaldo Guzmán y Jesús Alfredo Guzmán, considerados prófugos de la justicia.
Asimismo, el contenido de las comunicaciones estaría vinculado a conflictos internos dentro del Cártel de Sinaloa, particularmente en la disputa entre la facción conocida como “Los Chapitos” y otros grupos rivales.
Hasta el momento, las autoridades no han detallado públicamente las acciones específicas que se tomarán tras estos hallazgos, pero el caso vuelve a poner en la mira los mecanismos de vigilancia dentro de las prisiones de alta seguridad en Estados Unidos.







