ECHANDO A PERDER SE APRENDE

Cuando las cosas no salen bien hay un dicho que aplica: “echando a perder se aprende”, y la experiencia política ya la ha sufrido México en dos ocasiones, primero con la llegada del Partido Acción Nacional al Gobierno Federal, que no dejó a muchos un buen sabor de boca.

Y la segunda con la llegada de Andrés Manuel de MORENA y de todos los que resultan responsables al poder del gobierno de México.

Poder al cual no han podido acoplarse, ni apegarse menos administrarse, lo que es que han sabido aprovechar.

Los resultados de las pasadas elecciones políticas de algunos estados dejan en evidencia que el pueblo no permite errores, el “hartazgo” está a flor de piel y que, ni siendo el nuevo “mesías”, permitirá que siga habiendo errores en el poder.

Los últimos números que arrojan las encuestas, en firme y algunas otras de salida posicionan al PRI en algunos estados como el partido que arrasó en la elección al llevarse el “carro completo”; ¿Qué fue lo que pasó? Que el pueblo se ha dado cuenta que fue engañado y que tiene conocimiento del estado que se encuentran las políticas económicas, de salud, agricultura entre otros rubros en país.

En verdad que Andrés Manuel se hambriento por México lo lleva al despeñadero, amén que ni el “pan y circo” le sirven para tapar los errores de su gobierno, usando las “mañaneras” como el mejor escaparate para hacer campaña; y ni las detenciones importantes de elementos del ejército como la reciente del Gral. Cienfuegos; han dado respiro al pacto político electoral que pueda sostener a Morena como la opción más viable de cualquier comicio electoral.

Ni lo anterior salvó a Andrés Manuel; tampoco a su partido Morena el que no haya sido de las preferencias electorales.

“Cuando vean las barbas de su vecino cortar, pongan las suyas a remojar”.

Moraleja: acaso lo sucedido es una premonición de los resultados electorales en el resto del país: diputaciones federales y locales, gubernatura de Sinaloa.

Se tendrá que estar muy al pendiente de lo que pueda suceder.