
La paz de Sinaloa solamente podrá recuperarse mediante un liderazgo legítimo, respaldado por el pueblo y sostenido en la justicia, la congruencia y los principios. Ningún nombre, ningún grupo ni ninguna ambición personal pueden colocarse por encima del bienestar de las familias sinaloenses.
Sin el respaldo del pueblo puede haber mando, pero jamás autoridad; puede imponerse el silencio, pero nunca construirse la paz.
El poder por el poder divide. El poder con principios transforma. El poder al servicio de la gente construye paz.
La lucha desmedida por el poder ha provocado división, incertidumbre y miedo. Cuando la ambición sustituye al servicio, los principios se abandonan por conveniencia y la lealtad al pueblo se cambia por intereses personales o de grupo, el poder pierde legitimidad y deja de servir al bien común.
Sinaloa necesita luchar por una causa común: vivir, trabajar y crecer en paz.
Quien coloca sus propios intereses por encima del mandato del pueblo pierde toda autoridad moral para hablar de paz. Sinaloa necesita recuperar el orden, la estabilidad y la confianza mediante experiencia, capacidad de gobierno y resultados.
La paz exige escuchar a las madres, a los jóvenes, a los trabajadores, a los comerciantes y a todas las familias. Es justicia para quien ha sido agraviado, seguridad para quien sale a trabajar, esperanza para nuestros jóvenes y tranquilidad para cada hogar sinaloense.
Los cargos son pasajeros; la responsabilidad frente al pueblo y ante la historia permanece. La historia no recuerda solamente a quienes tuvieron poder: recuerda para qué lo utilizaron. Quien sirve será recordado por sus resultados.
He sido probado por la adversidad y aquí sigo, de frente, con la serenidad que da la verdad. Mi compromiso está con el pueblo de Sinaloa y con una causa capaz de unirnos por encima de nombres, grupos e intereses particulares.
No pertenezco al grupo del poder por el poder. Pertenezco al grupo más grande, más digno y más urgente para Sinaloa: el grupo de la Paz.
La Paz no se improvisa: se construye con experiencia y se demuestra con resultados.
Aquí seguimos firmes.
Firmes con el pueblo. Firmes por la justicia. Firmes por la paz.







