
Habitantes del sector San Fernando en Los Mochis informaron que el próximo 24 de marzo cumplirán cinco meses de manifestaciones en defensa de un terreno que, aseguran, fue destinado originalmente para desarrollo comunitario y posteriormente vendido en condiciones que consideran irregulares.
De acuerdo con el Comité de Vecinos San Fernando, el predio habría sido donado por la organización COCI con fines comunitarios, sin embargo, señalan que fue objeto de una serie de movimientos administrativos y legales que derivaron en su venta a un particular.
Los colonos acusan que en noviembre de 2023, durante la administración municipal encabezada por Gerardo Vargas Landeros, se realizó una permuta del terreno con un supuesto ejidatario, cuyo paradero o ubicación del nuevo predio, aseguran, desconocen.
Posteriormente, en 2024, el mismo terreno habría sido adquirido por Gerardo Hervás Quindos, quien en ese momento se desempeñaba como Tesorero del Ayuntamiento de Ahome.
Según la denuncia vecinal, para marzo de 2025 se introdujo maquinaria en el área, lo que provocó la remoción de árboles y la afectación de aproximadamente 250 metros de banqueta en el costado oriente del bulevar Rosales, entre Agustina Ramírez y Mariano Escobedo.
Asimismo, aseguran que en abril de ese mismo año se autorizaron permisos para la construcción y entubamiento del terreno, el cual —afirman— funciona como dren pluvial que permite el desalojo de agua en colonias como Texas, Margarita, Salvador Esquer, Terranova, Conquistadores y San Fernando.
Ante esta situación, desde el 24 de octubre de 2025, los vecinos iniciaron protestas, incluyendo bloqueos sobre el bulevar Rosales, con el objetivo de frenar las obras y exigir la recuperación del espacio.
Los manifestantes también señalaron que la actual administración municipal, encabezada por Antonio Menéndez, no ha atendido sus demandas, por lo que reiteraron su llamado a las autoridades para intervenir en el caso.
Finalmente, el comité expresó que su intención es que el terreno sea destinado a un parque lineal que fomente la convivencia comunitaria, además de preservar su función como drenaje pluvial para evitar posibles inundaciones en la zona.
Los vecinos afirmaron que continuarán con sus acciones de protesta y agradecieron el respaldo de la ciudadanía y medios de comunicación.








