‘Si me permiten hablar’. Voces de la radiodifusión. Crónicas de un locutor y periodista.

JULIO CESAR MARTÍNEZ, ‘EL COCO’ DE LOS MALANDRINES Primera parte

Por: Agustín Torres Sotomayor

Los periodistas radiofónicos también han escrito una parte de la historia de la radiodifusión en el norte de Sinaloa.
Esta crónica está dedicada a mi compañero Julio Cesar Martínez Muñoz conocido popularmente como “el coco”, director del noticiero “Noticentro” del grupo Organización Impulsora de Radio (OIR) a la que pertenecen las radiodifusoras XECU “radio Rancherita” y XECW “radio Variedades”.
Este es un homenaje a tu trayectoria profesional.

Julio Cesar Martínez tiene alrededor de veinte años en la radiodifusión pero empezó siendo un adolescente, como activista político y líder estudiantil.

El ejido ’20 de Noviembre’

Julio Cesar nació el lunes 15 de enero de 1979 en Los Mochis, Sinaloa.
Sus padres son don Antolín Ávila Buelna y la señora Marta Yolanda Martínez Muñoz, originarios del ejido “20 de Noviembre” que tuvieron además otro hijo a quien pusieron el nombre de Ernesto Alonso.
Fueron las circunstancias provocadas por una enfermedad que padeció cuando estaba en edad de 4 año que Julio Cesar tuvo que ser registrado por sus abuelos don Javier Martínez Bastidas y Estela Muños Villegas abuelos maternos y sus abuelos paternos son José Ávila Padilla y doña Calixta Buelna Fierro, ambos nativos de Choix.

Julio Cesar Martínez Muñoz realizó sus estudios en la escuela primaria “Gral. Ángel Flores del ejido “20 de Noviembre” donde trascurrió su infancia. Luego continuó en la Escuela Secundaria Técnica No. 27 del mismo ejido y en el año de 1995 ingresó a la Escuela Preparatoria “Mochis” de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).

Activista politico

En el año de 1996, el Gobernador del Estado de Sinaloa Renato Vega Alvarado le dio amplias facultades de operación política al Dr. Francisco Frías Castro que era el Secretario de Gobierno.

La “vox populli” decía que Vega Alvarado se llevaba jugando golf en el Country Club de Culiacán y quien verdaderamente gobernaba Sinaloa era Frías Castro.
Trascurría el segundo tercio de la administración estatal y el sector campesino del municipio de Ahome se preparaba para elegir al dirigente del Comité Campesino número 5.

El candidato oficial de Frías Castro era Carlos Valdez, pero surgió el ejidatario del “20 de Noviembre” Esteban Valenzuela García quien manifestó su aspiración para contender por esa posición.

“El chino” Esteban conocía a Julio Cesar Martínez desde que era un niño, por eso Julio estuvo muy cerca del hijo de don Eugenio Valenzuela y doña Ofelia García en toda la ruta política del líder campesino junto con Simón Estrada Orozco del ejido México y Rogelio Álvarez del ejido Compuertas.

Julio Cesar se encargaba de descifrar los textos que escribía el aspirante a la dirigencia del comité campesino pues sus “jeroglíficos” son parecidos a las recetas de los médicos.

Julio Cesar se convirtió en el secretario particular y asistente.
Era el que atendía a los vecinos que iban a solicitar un apoyo al productor agrícola quien siempre fue muy generoso con sus coterráneos.

Frías Castro contra “el chino” Valenzuela

El Secretario de Gobierno Francisco Cuauhtémoc Frías Castro tuvo un enfrentamiento con Esteban Valenzuela García.
‘El señor Gobernador quiere a Carlos Valdez como dirigente del comité campesino’, señaló el funcionario, pero Esteban Valenzuela fue muy claro y tajante, son los campesinos, es la base la que me impulsa, expresó.

Esteban Valenzuela y Simón Estrada empezaron a visitar a comisariados ejidales y comisarios municipales para pedir el apoyo, decenas de líderes ejidales empezaron a fortalecer las aspiraciones de Valenzuela García.
En el tercer piso de Palacio de Gobierno se encendieron las luces rojas.

Frías Castro ordenó a sus operadores políticos María Amada Sánchez Solís “la mary”, María Elena “la nena” Torres, Luis López Sandoval y Álvaro Vega, contrarrestar la fuerza insurgente campesina que encabezaba “el chino” Valenzuela.
Tuvo que llevarse a cabo un consejo extraordinario para ungir a Carlos Valdez como dirigente campesino mientras se dirimía aquella negociación.
Esteban Valenzuela operaba desde la Unión de Horticultores Ejidales (UARES) de la cual era dirigente, organismo que estaba dentro del edificio del Quinto Comité Municipal Campesino, siempre tuvo el apoyo moral y económico de sus compañeros Jacobo Gálvez y Guillermo Cota del ejido “La Arrocera” El Fuerte, ambos dirigentes de la UARES en Guasave y El Fuerte respectivamente.

La convocatoria de Julio Cesar

Julio Cesar Martínez no solo era una especie de secretario particular y asistente de Esteban Valenzuela García, también era activista de la lucha para que, el del “20 de Noviembre” llegara a la dirigencia del Comité Campesino No. 5.
Así fue como empezó a reclutar jóvenes hijos de ejidatarios y estudiantes de la UAS, Ramón Cervantes entre ellos.
La lucha del “chino” Valenzuela y el activismo político de Julio Cesar Martínez dio como resultado la inclusión de muchos jóvenes sucesores hijos de ejidatarios, que empezaron a ser electos como comisariados de sus ejidos fortaleciendo las aspiraciones de Valenzuela García.

Julio Cesar Martínez líder estudiantil

En 1997 el Gobernador Renato Vega Alvarado había emitido un decreto para que la alianza de autotransporte suburbano otorgara un 50 por ciento de descuento en el traslado de los estudiantes a las escuelas preparatorias y universidades pero los conductores de los camiones urbanos no respetaban la orden del Gobernador del Estado.
Desde la preparatoria “Mochis” de la UAS, Julio Cesar Martínez lanzó una convocatoria a todos los estudiantes de bachillerato y universidades del norte de Sinaloa a sumarse al movimiento estudiantil para presionar a los concesionarios del transporte público y a la Dirección de Tránsito y Transporte a hacer efectivo el descuento, Julio Cesar lideró aquel movimiento estudiantil al que se sumaron alumnas y alumnos de la Universidad de Occidente, Instituto Tecnológico de Los Mochis, Cobaes, Conalep y la propia Universidad Autónoma de Sinaloa.
El movimiento iniciado por Julio Cesar Martínez culminó con la creación de la Federación de Estudiantes de la UAS en la zona norte (FEUS).

Con el candidato del PRI

Esteban Valenzuela García continuó recorriendo los ejidos del municipio de Ahome y seria hasta 1997 cuando asumió la dirigencia del comité municipal campesino número 5. Ya para entonces su nombre sonaba fuerte para la candidatura del PRI a la Presidencia Municipal de Ahome. Julio Cesar Martínez se afianzaba como uno de los hombres fuertes del “chino” Valenzuela junto con Simón Estrada Orozco.
En 1988 ya siendo candidato del PRI al Gobierno del Estado de Sinaloa el Lic. Juan S. Millán, empezó a correr un rumor que se contaba en las reuniones de café y en los mentideros políticos del municipio de Ahome
Juan S. Millán le habría ofrecido a Mario López Valdez, ganarse la candidatura del PRI a la Presidencia Municipal de Ahome en una contienda interna, pero el popular Malova la rechazó bajo el argumento que, si le iban a dar la oportunidad de ser el candidato, debía ser por designación.
“Si no, no”.

Fue así como llegó Esteban Valenzuela García a ser el candidato del PRI a la Presidencia Municipal y a ganar la alcaldía llevando junto con él a sus dos hombres de más confianza; Julio Cesar Martínez, como asistente personal y Simón Estrada Orozco.
Julio Cesar hacía la tarjeta informativa de las noticias que publicaban los medios de comunicación además de diseñar la agenda del Presidente Municipal.

Imagen

En la primera fotografia aparece Julio Cesar Martínez cuando estudiaba la preparatoria ‘Mochis’ de la UAS.
En la segunda fotografía aparecen entre otros, el ex Presidente Municipal Mario López Valdez, Julio Cesar Martínez, el Químico Farmacobiologo Oscar Martínez y el inolvidable compañero periodista Trini Valdez

Oído por casualidad

En 1986 tuve la honrosa encomienda de ser Director municipal de Acción Social y Cultura del Ayuntamiento de El Fuerte.
Esto me llevó a acercarme al célebre profesor Miguel Castillo Cruz con quien me reunía en su casa dos veces por semana.
Su casa actualmente es el hotel “Los Torres” de mi queridisimo pueblo El Fuerte de Montesclaros.

Abrevé de la sabiduría del profesor Miguel Castillo Cruz y fui bendecido con su amistad.
Yo apenas cumplía los 22 años, él tenía la experiencia y la juventud de un hombre de 80 años.
Cuando me pregunto el origen de mi apellido, Sotomayor, se sonrió y me preguntó:

¿Que eres del profesor Pablo Sotomayor?

Fue mi abuelo materno, le respondí

Castillo Cruz me confesó que mi abuelo y el, empezaron juntos en el magisterio. Mi abuelo era director de la escuela primaria ‘Coronel Emiliano Ceceña Torres’ de Chinobampo, El Fuerte.

Fue uno de mis mejores amigos, gracias a él conocí al maestro Antonio Nakayama, me confió.

Desde entonces el célebre maestro Miguel Castillo Cruz me dispensó su amistad y me atendía sin anunciarme, a la hora que me permitía mi trabajo ir a visitarle.
Un día el maestro me dijo una frase lapidante que jamás olvidare:

Ten cuidado de los políticos que tienen doble cara, aquellos que cuando son candidatos ofrecen una cosa y cuando están en el poder hacen exactamente lo contrario, son víboras rastreras del presupuesto público que empobrecen a la sociedad”.
A 36 años de esa enseñanza, le doy gracias a Dios por haber aprendido de don Miguel Castillo Cruz, cuyo nombre aparece en escuelas primarias, secundarias y universidades de todo el estado de Sinaloa, entre ellas el Plantel 43 de Cobaes ubicado en Mochicahui porta su honorable nombre.