EL REGRESO DE AMLO A LAS MARCHAS

Hacer la marcha en la ciudad de México, no solo sirvió para derrochar dinero y dar muestra de un disminuido ‘músculo’ ya que los ‘acarreos’ de simpatizantes tuvieron que ser de provincia y no del centro del país como antes se daba cuando las popularidades de Andrés Manuel estaban fuertes.
Un ejercicio que tuvo varios propósitos, el exhibir a los movilizadores a la vieja usanza priísta, el reñir con los opositores que habían marchado el pasado 13 de noviembre y que fue apabullante e indiscutible por la cantidad de personas que participaron superando a la reciente marcha.
Entre las filas de los simpatizantes, algunos convencidos o movidos por interés o porque fueron ‘alquilados’ se dejó sentir el ‘laboratorio’ de carácter político que sucedía que era el de medir a los “corcholatos y corcholatas” con miras a la sucesión presidencial.
Claudia Sheinbaum, como la ‘caca del Quelele’, “ni hiede ni huele”, aun ‘pegada’ al presidente de Andrés Manuel al entrar por las vallas, fue la menos elogiada y vitoreada ni porque repartió tortas, bolillos o atole.
Por otro lado, Adán Augusto López operaba con los gobernadores, mostraba capacidad política de consenso y mandaba el ´mensaje’ de tener aliados en miras de su proyecto político hacia la presidencia de la república.
Otro que llegó después fue Marcelo Ebrad, secretario de Relaciones Exteriores, recibiendo ‘apapachos’, besos, abrazos y hasta “escupitajos”, no faltó quien le aventara algo o le escupiera de entre los simpatizantes que obviamente fueron enviados por Claudia Sheinbaum para amargarle el día al embajador de México.
Quien brilló por su ausencia fue Ricardo Monreal, ausente de cuerpo, mente y alma, ya que sus responsabilidades no le permitieron asistir.
Pero ante esto, Morena dejó ver que le va a ‘batallar’ pero que le puede alcanzar, todavía, para la próxima presidencia de la república; pero de no ponerse de acuerdo los ‘corcholatos y las corcholatas’, pudiera salir de entre estos el que ganará, pero con siglas prestadas o como independiente.
El jaloneo se puso duro y se adelantaron las pruebas del ácido mientras que Andrés Manuel al parecer goza verlos pelear en una justa de lodo entre los simpatizantes por convicción y acarreados por paga, y uno que otro entrometido y metido como ‘oreja’ entre los que ‘maman’ de las ubres del presupuesto federal, estatal y municipal.
Eso sí, se vio quién es quién y a como se acorte el tiempo para cerrar el año se verán nuevas ‘señales’.
Haga el análisis de quien cree que salió ganando con esta manifestación, porque ya sabemos quién pierde: el pueblo que tuvo que cargar con gastos millonarios para la movilización de –según dicen- un millón 200 mil personas que participaron allá en la Ciudad de México, entre pagos de hospedaje, alimentación, transportación y gastos de estímulo por la asistencia a la marcha.