
Por: Johana Vidales
El candidato por la coalición PRI-PAN-PRD, a la Gubernatura de Sinaloa, Mario Zamora, la noche de ayer 5 de mayo, llegó a la casa de una señora que apoya a “Va Por Sinaloa” y se quedó a dormir; con el objetivo de platicar más en la intimidad sobre los problemas que más le aquejan del Estado.
La casa ubicada en la colonia Bicentenario, de la señora María Juana Robles López, fue testigo del Compromiso que tiene Zamora de ser un gobierno cercano a la gente y sobre todo transparente.
“Ya ve, le dije que iba a venir. Mil gracias por invitarme. Es un honor y un orgullo”, expresó Zamora.
El compromiso de la visita lo habían pactado semanas antes. No era solo la visita de cortesía sino que el candidato se quedaría a dormir en el hogar.
“Yo con todo mi amor y mi corazón le abro las puertas de mi casa. Humildemente a mi casita. Bienvenidos pasen, pasen”, mencionó Robles.
María Juana y su esposo, Mario, son dueños de esa casa desde el 3 de marzo de 2010. Son padres de 4 hijos y tienen un nieto; hace 20 años llegaron a Culiacán procedentes de Tala, Jalisco. Iban de paso y decidieron quedarse. Al tiempo se hicieron del terreno en 5 mil pesos y empezaron a construir su hogar. El piso lo consiguieron a través de los programas de apoyo que tenía la Secretaría de Desarrollo Social. Y las paredes a como fueron pudiendo. Para el techo aportó un dinero y el Sistema DIF les apoyó.
Mario Zamora y Wendy Ibarra, esposa del candidato, entraron a la casa. Ya eran nueve en esa construcción levantada a puro pulmón, con esfuerzo y dedicación construyeron un cálido hogar.
“Dicen que todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar”, señaló el candidato de “Va Por Sinaloa”.
La señora Robles, los recibió con café, refresco, unos hotdogs y panes de Cosalá la charla se extendió por casi dos horas. Esto también es parte y no “para” de la campaña de Mario Zamora, porque unas horas antes había realizado recorridos por alrededor de 15 colonias de Culiacán; al rededor de la medianoche, Mario Zamora y Wendy Ibarra, empezaron a buscar lugar para dormir, siendo parte del hogar y la familia de María Juana.







