Vinaora Nivo Slider 3.x

logosnn22

aruba 0818

opinioncolumna

El Tren Maya

Los Tocables

"Yuk'al-tan mayab",
"todos los que hablan la lengua maya".

Por Héctor Guerrero.

El Tren Maya, uno de los proyectos que se vislumbra serán de los más ambiciosos de la siguiente administración, va digamos viento en popa en el México donde la Cuarta Transformación parece que ya opera, que ya gobierna.

Una zona que ha definido la historia de mesoamérica y ya en la colonia un punto clave para la entrada y trasiego de las mercancías y parece que en el 2022, volverá el tren a ser el transporte de personas, productos, progreso y desarrollo para la zona ¿Pero a qué costo?

Llevar el desarrollo en rieles a la península no es una idea, digamos, nueva. Ya en el 2012 el entonces Secretario de Comunicaciones y Transportes anunciaba un tren “Transpeninsular” que tendría un recorrido de 278 kilómetros, con tránsitos de dos horas 35 minutos para el servicio de pasajeros, y de cuatro horas y media para el servicio de carga, el cual sería brindado por la noche, además de ser multimodal adecuado para el autotransporte y el transporte marítimo.

Pero al gobierno de Peña Nieto la corrupción y la falta de presupuesto le pararon su tren y no solo éste sino el de Querétaro y el de Toluca.

Así que el presidente electo retoma este proyecto para reciclarlo, corregirlo y aumentarlo para dar paso a lo que hoy se conoce como Tren Maya.

Estamos ante la construcción de la segunda, pero la más ambiciosa red de trenes de pasajeros que existe en el país al conectar 5 estados: Yucatán, Chiapas, Campeche, Quintana Roo y Tabasco.

De acuerdo con su principal impulsor, este Tren Maya que costará entre 120 y 150 mil millones de pesos dependerá, en tres cuartas partes de recursos privados y abarcará los principales destinos turísticos regionales como Cancún, Tulum, Calakmul, Palenque y Chichen Itzá.

Para aterrizar el “Tren Maya”, se restaurarán tramos antiguos de la vía del ferrocarril del sureste, un proyecto del “Tata” Cárdenas para comunicar la Península de Yucatán con el centro del país; sin embargo ésta no sería inaugurada sino hasta 1950, por el entoces presidente Miguel Alemán Velasco.

Dentro de cuatro años, la Cuarta Transformación traerá “el progreso” a la zona de la península con 17 destinos: Palenque, Tenosique, Escárcega, Calakmul, Xpujil, Bacalar, Felipe Carrillo Puerto, Tulum, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Cancún, Valladolid, Chichén Itzá, Izamal, Mérida, Maxcanú y Campeche.

Impacto ambiental, el EZLN, la corrupción y el maniobrar en esos terrenos no serán tareas fáciles de superar para ver concluida la obra ferroviaria más importante en décadas.
En entrevista con el diario El País, Eduardo De la Peña, socio de infraestructura de Deloitte en México, dijo que la sustentabilidad de Tren Maya no podrá sostenerse exclusivamente en los pasajeros. “Históricamente los trenes de pasajeros no son rentables financieramente hablando con complejidad para los costos de operación, que no pagan los retornos de inversión”, declaró al medio español.

Y así esta megaobra tendrá sus obstáculos, quizá más duros que la propia selva, desde la negociación con Manuel Velasco de todos conocida, hace pensar que ya no es coincidiencia, sino que Andrés Manuel y su tocayo chiapaneco llevan una relación algo más que cordial, y si a esto le sumamos que en Chiapas y Tabasco gobernarán los vinotinto, parece que al Tren Maya se le abre camino por ahí.

Si todo sigue sobre rieles, en diciembre conoceremos las licitaciones para arrancar la construcción del “Quetzalcóatl”, que culminará a los cuatro años de su inicio, generando 20 mil empleos fijos y proyecta la atracción de poco más de 3 millones de turistas anualmente adicionales a los que ya se aventuran dentro de la península por los medios tradicionales.

Esta serpiente de fuego, sea un buen augurio, viene con la promesa de traer progreso a la zona del sureste, tan lastimada por la pobreza, y por las grandes corporaciones que se llevan el dinero del país.

Que esta serpiente emplumada no sea la vanguardia del abuso, la corrupción, la depredación de recursos, abuso a los ejidatarios y atentado con la biodiversidad de la península, un ecosistema único en el planeta, que el desarrollo sea para todos, no para unos cuantos, para los de siempre. Estaremos pendientes.

Tiempo al tiempo.

@hecguerrero

Síguenos en Twitter

Loading Player...